Poesía
Castellana
Ana Rodríguez
Google
  Web http://www.poesia-castellana.net   
 
 
 Sólo habrá algo que no morirá en mí,
Sólo una cosa quedará viva latente,
Sólo un sentimiento tendrá aún calor,
Sólo una luz resplandecerá en mi lecho de muerte,
Sólo el incorpóreo recuerdo de una pasión,
Eso que aun yo sin vida no se desvanece,
Eso ¡ Eso es mi amor!

-----------------------------------------------

 En el agua se reflejan los naranjas del atardecer,
En el turbio azul del mar se ahogan mis ojos,
Las lágrimas asfixian el clamor de mis sentidos,
Los naranjas ahora morados, mi corazón siempre solo.

La noche cubre el mundo con negro manto,
La luna rige el cielo con su estar omnipresente,

¡Oh, cándida y brillante Luna!
Sueñas amor imposible con Sol ardiente,
Mas nunca un rayo tuyo alcanzará al dorado,
Nunca, no hallaréis jamás unión, nunca

Frustrada pasión que oprime el pecho vacío, 
Vacío de sentimientos añorados; vacío,
Nada hay que llene este hueco del vacío,
Ese hueco vacío por el vacío.

-----------------------------------------


Náufrago de mi cuerpo es mi espíritu,
No halla en el interior cabida,
Celda húmeda y fría es la piel,
Sin paz ni consuelo habita.


--------------------------------------


El halo fugaz de una mirada,
Un torbellino sin freno provoca;
El fluir del aire se estanca en tu presencia,
Angustia desesperante el deseo evoca.


-----------------------------------------

El cielo de mi desengaño está en tu frente,
La cúspide de mi pena brilla en tu mirada,
Tus labios la causa de mi desaliento,
Tu presencia firma la gloria de mis sueños.

El ansia angustiante de adorarte,
Mi Dios, mi Fe, mi Doctrina;
El anhelo de amarte es voluntad imperiosa;
Es mi vida la esperanza de abrazarte.

-------------------------------------------

Luminábanme el alma,
Miradas tuyas, recuerdo;
Con el hielo frío en tus ojos,
Dentro de mí no la siento.

¡Devuélveme el Alma Mía
que me robaron tus besos!

----------------------------------

El Aura que desprende tu figura,
Inúndame por dentro en tu presencia;
Embriágame la sutileza de tu aroma,
Llenándome el alma de tu esencia.

---------------------------------

Poseída por el aroma de tu cuerpo,
Un desenfreno enarbolado 
Que causa mi tormento.

El beso deseado, lejano,
Impulso rabioso del interior, reprimido;
Una pasión atrofiada que carcome el corazón,
Haciendo más honda y sangrante la herida.

Desarraigado sentimiento despreciado,
Que pugna y arde en mis entrañas,
Exiliado de tu patria eternamente,
Culpable exacerbado de mi alma destrozada.

----------------------------------

No me quieras que no te quiero,
Que queriendo que me quisieras
Querer no quererte quise,
Y aun queriéndote, no te quiero;
Pues, tú quererme no quieres.

Y sin quererte te quiero,
Y por no quererte, morir quiero;
Y por mi querer morirte quieres.

Y Yo me muero por quererte, 
Y tú mueres no queriendo mi querer:
¿Y muriéndonos los dos,
no nos podríamos entender?

-----------------------------

El canto de un pajarillo,
se oía, débil, a lo lejos;
era un tímido sonido,
era un bello gorgojeo.

El ave rubia, sedienta,
su música interrumpía
brevemente, abrevando
en el riachuelo claro;
y tras beber proseguía
con su música coqueta,
cayendo yo enamorado
de su dulce melodía.


 Cada una de mis penas,
los trinos se están llevando,
y vuélveme la alegría,
¡Con cada trino una pena!
Y a su son estoy bailando,
¿Qué era lo que yo tenía?
No consigo recordarlo,
importante no sería.

Los dos estamos cantando,
retorna el brillor del día
perfumado de azucenas;
mi amigo se va volando,
llevándose mis duquelas.

El canto del pajarillo,
se oía, débil, a lo lejos;
era un tímido sonido,
era un bello gorgojeo.

 
subir inicio pagina
Un beso sensual
 
Un beso sensual, una vibración suave, una leve brisa:
Tu voz,
Que, simulando ser un hada revoltosa a un
Mundo mágico de sueños, condúceme juguetona.
Una cálida noche estrellada de verano,
Las aguas serenas de un mar apacible:
Tus ojos, 
Que penetrando en ellos al mirarte,
Mi horizonte paréceme, en el fondo, vislumbrar.
El tacto sutil y delicado del terciopelo,
La seda caediza sobre la piel decorosa:
Tus labios, 
Savia enardecida del cedro desbocado,
Cobijo de la alondra ardiente y candorosa.
El despertar ansiado del sentimiento desnudo,
Palpitante y tentador, apremiante y poderoso:
Una caricia,
Se impregna el alma extasiada, del aroma
Intenso del espliego [...] con tan liviano roce.
Asido hondamente el placer ignorado,
Queda el litigio de avivarlo sin descuido;
Consumada la fusión de la sustancia etérea,
El "Tú y Yo" es un trasunto del "Nosotros".
subir inicio pagina
Ni una lágrima más van a derramar mis ojos
 
Ni una lágrima más van a derramar mis ojos,
formáronse ya grietas en este arroyo seco 
que antaño discurría por mis pupilas sin freno;
ni una gota más caerá resbalosa por mi rostro.

En sus aguas, el reflejo claro de mi Amor;
espejo nítido de un querer no deseado;
una imagen deformada en esperpento
al no poder, por ti ser consumado.

Inertes cuerpos incrustados, sin vida yacen ;
ni hierba crece ya en el turbio fango;
lo que de belleza y luz brillante rebosaba,
ahora, morada es de negros hongos putrefactos.

Buscando camino al mar, no supo hallarlo;
perdióse atravesando senderos tortuosos.
Ni una lágrima...
Ni una lágrima más derramarán mis ojos.
 
subir inicio pagina
Amor, ¿Divino Tesoro?
  Todo el mundo busca el Amor, quien diga que no lo necesita, miente. Pero lo que yo me pregunto es: ¿por qué deseamos tanto algo que sólo te lleva al sufrimiento?

Sí, ya sé que el Amor cuando se consigue es muy bonito, compartir cosas con otra persona, alguien en quien apoyarte en los momentos malos y con quien disfrutar los buenos. El Amor es una explosión de sentimientos, es regocijo al encontrarse las miradas, es un palpitar intenso del corazón al rozarse las manos levemente, es elevarte al paraíso con un beso.

Un Beso: miles de nervios anhelantes, expectantes. Unos labios temblorosos, a veces desgarrantes, impacientes ante el miedo a perderlos, a que sea el último; a veces lánguidos y pausados como queriendo prolongar el tiempo o intentando en la tibieza, que no termine ese instante, que pare el mundo en tan mágico momento.

Sí, ¡todo maravilloso!, pero para este juego han de ser dos, y, ¿qué pasa cuando el otro juega sólo cuando sabe que la suerte lo acompaña?, ¿qué pasa cuando siempre queda el mismo perdedor?; ¿tiene el vencido que arriesgarse a otra mano o rompe las reglas para ya no jugar más? El incauto enamorado, se resiste a perder la Esperanza, sigue insistiendo creyendo que al final logrará su propósito: que el otro caiga rendido a sus pies.

- ¡Imbécil!, ¡Iluso!


Demasiadas comedias románticas, ¡deberían estar prohibidas!. Al final siempre son felices y comen perdices. Pero ahí está la cuestión, si el Amor fantástico, de película, del que todos queremos ser parte, existiera, los guionistas no malgastarían su ingenio en tratar este tema, ya que al ser algo cotidiano carecería de interés.

En la vida real, el enamorado rara vez consigue su objetivo, sino que termina desistiendo de su empeño, defraudado y decepcionado por no haber podido hacer copartícipe a su amado de ese vínculo amoroso. Frustrado por no ser correspondido, teniendo que ahogar su pena, su dolor, ocultando que Lo Quiere, fingiendo amistad retorciéndose el corazón en su pecho, llorando a escondidas … sin hombro que consuele ya que nadie comprende porqué sigue insistiendo si ese amor es imposible. Pero cómo apagas tú ese calor que se desprende de la más leve caricia, cómo ocultas el rubor de tu rostro cuando le miras, cómo frenas el deseo corriendo por tu sangre desbocado, ¿Cómo?

El que tenga la respuesta por favor que me la diga, pues yo intento olvidarle pero no lo consigo. Intento no tocarle, pero mis manos traicioneras buscan su cuerpo. Intento no mirarle, pero mis ojos brillantes no quieren de él apartarse.

Intento olvidarle, sí, pero intentándolo lo único que consigo es recordar sus besos, robados por mi boca y en mi Alma prisioneros. Y cada noche le pido a Dios que me Ames, y amanece el día, tal como ayer, yo sola y deseándote, y, tú solo y evitándome.

Juras y perjuras que no me quieres, entonces por qué no rompes el tablero y acabamos la partida.

¿Por qué no dejas que mi amor se consuma, si capaz no eres de avivarlo con tu llama?

Apaga el fuego, pero, ¡ por Dios! no dejes cenizas que a prender vuelvan.
 
subir inicio pagina
¿Qué Por qué te quiero?
  Yo no sé por qué te quiero. Me lo pregunto a diario pero no encuentro respuesta. No es por tu cuerpo, ni por tu boca, ni por tu pelo. No es por tu sonrisa traviesa, ni por tus ojos picaruelos. Aunque bien pudiera ser que te quisiera por eso.

En realidad, tampoco sé si te quiero. Yo lo que sé es, que cuando me miras me estremezco, que mi corazón empieza a latir como si se me saliera del pecho y lo hace con tal fuerza que me parece que todo el mundo se está dando cuenta, que puede percibirse desde fuera su palpitar encendido. Mi corazón salta y salta, y ríe y ríe, y salta y salta, y ríe y ríe... Todo en un segundo, por una simple mirada. Y ahora me asalta otra duda: ¿qué pasaría si tus ojos de mí no se apartaran? Puede que algún día también lo averigüe. Yo lo que sé es, que con una caricia me elevas al paraíso, que se me eriza la piel, que no puedo soportar la presión de la sangre descontrolada por mis venas, despertando cada parte de mi ser haciéndolo estallar de deseo. Y, digo yo: ¿Qué pasaría si todo el cuerpo, a la vez, me acariciaras? Te Quiero. Sí, lo sé, por que lo siento. Y cuando me besas, los labios me tiemblan. Y no quiero separarme de tu boca, quiero morir ahogada en la humedad de tus labios. Quiero besarte, besarte y besarte hasta que me duela, ¡Dios, qué glorioso sufrimiento para ser condena eterna!

Te Quiero porque Te Quiero. Y más no puedo explicarme. Pero... ¿ Y por qué Te Quiero Tanto?

¡Ay, Dios!, ¡Otro gran interrogante!
 
subir inicio pagina
 
 
Arráncame el corazón
Y písalo.
Que menos daño me hiciera,
Que el saber que me desprecias.
Y písalo
Que menos daño me hiciera.

Desgárrame el corazón
Con siete navajas.
Que menos daño me hiciera
Que las cuchillas de tus palabras.
Con siete navajas
Que menos daño me hiciera.

Que el alma tengo en carne viva,
Y de sal con tus ojos me anegas,
Escuece, y no pudres sino avivas
El sentir que en mis entrañas se quema.


------------------------------------------
 

Oh, corazón, de heridas pespunteado;
Cual traje bordado de penas,
Con hilos de sangre ribeteado,
Y de dolor teñidas las telas.

Oh, amor, de besos un zurcido,
Amor, bástanle como remiendo;

Oh, amor, de caricias revestido,
Amor, mi corazón va presumiendo.

Me enmiendas en plata por oro,
Y en tu ignorancia te confirmo,
Que son en mí diamantes tus cenizas,
y aun descosida el alma y raída,
El mayor tesoro ya lo tengo, contigo,
Que ni incienso, ni oro, ni mirra.
 
 
subir inicio pagina
Estos enlaces apuntan a la libreria Amazon

In Association with Amazon.com

http://www.poesia-infantil.com
CopyRight © 1999 Antonio Lopez Fernandez .